Belice, Guatemala y México conmemoran el primer aniversario del Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya
Belice, Guatemala y México han conmemorado hoy el primer aniversario del Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya (CBGSM) con un acto conmemorativo celebrado en la Reserva Arqueológica de Caracol, en Belice.
La conmemoración del Día de la Gran Selva Maya reunió a representantes de los tres países, organizaciones conservacionistas, socios para el desarrollo y otras partes interesadas, con el fin de celebrar un año de cooperación regional reforzada y reafirmar su compromiso común con la conservación de la Gran Selva Maya y su rico patrimonio natural y biocultural.
El 15 de agosto de 2025, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, y el primer ministro de Belice, John Antonio Briceño, firmaron la Declaración de Calakmul, un documento rector que reconocía y respaldaba la creación del CBGSM, promoviendo así un modelo integral para la conservación del patrimonio natural, ecológico y biocultural Gran Selva Maya.
El Corredor Biocultural Gran Selva Maya es uno de los paisajes de bosque tropical más importantes que quedan en Mesoamérica. El Corredor abarca 50 áreas protegidas repartidas entre Belice, Guatemala y México, incluidas 11 áreas protegidas en Belice, 27 en Guatemala y 12 en México.
Entre estas áreas protegidas del Corredor se encuentran la Reserva de la Biosfera de Calakmul y el Área de Protección de Flora y Fauna de Balam Kú, en México; el Parque Nacional Mirador-Río Azul y el Biotopo de Dos Lagunas, en Guatemala; y el Área de Conservación y Gestión del Río Bravo y el Parque Nacional de Aguas Turbias, en Belice, entre otras.
La Declaración de Calakmul marcó el inicio de un proceso de confianza y trabajo conjunto entre las autoridades de áreas protegidas de los tres países, y en el marco de la declaración que es un instrumento histórico el cual establece el Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya se han desarrollado diversas acciones como:
La firma del Memorándum de Entendimiento entre Belice, Guatemala y México: ocurrido el 20 de marzo del 2026, un instrumento para el fortalecimiento de las acciones de cooperación con el fin de atender lo establecido en la Declaración de Calakmul.
El Instrumento de Gobernanza: que define la estructura de gobernanza y establece funciones, roles y responsabilidades, además, promueve la participación de actores clave.
El Plan de Acción: que fue presentado en el evento y que establece la visión, objetivos y prioridades geográficas y temáticas e incluye los mecanismos de gobernanza, inversión y monitoreo, asimismo, establece los lineamientos para la implementación coordinada.
Asimismo, a lo largo del último año, Belice, Guatemala y México han impulsado una serie de iniciativas en apoyo de los objetivos del Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya, entre estas iniciativas se incluyen la cooperación en materia de gestión de incendios forestales, restauración ecológica, agrobiodiversidad, desarrollo de capacidades, comunicaciones, intercambios técnicos y el intercambio de conocimientos y buenas prácticas.
Entre las iniciativas emprendidas se encuentra el Programa Intercultural de Gestión de Incendios forestales, puesto en marcha en áreas protegidas del Corredor en Tenosique, Tabasco, que integra los conocimientos tradicionales con enfoques técnicos para la gestión de incendios.
Los intercambios regionales también han facilitado el intercambio de experiencias y mejores prácticas, incluido un encuentro en Oaxaca centrado en la implementación de los programas PROCODES y PROREST, así como en su posible aplicación y adaptación en Belice y Guatemala.
La Primera Feria Nacional de Agrobiodiversidad, realizada en México, también reunió a representantes de Guatemala y Belice, proporcionando una plataforma para destacar la importancia de la agrobiodiversidad y los conocimientos tradicionales en la gestión sostenible de la Gran Selva Maya.
Entre otras iniciativas regionales figuran un intercambio de experiencias sobre la restauración de paisajes forestales y la restauración ecológica de la Gran Selva Maya, en el que participaron Guatemala y México en el departamento de Petén; el Taller Trinacional para Autoridades del Consejo de Autoridades de Áreas Protegidas (CBGSM), celebrado en la localidad de Placencia y en la Reserva Forestal de Mountain Pine Ridge, en Belice; y un taller sobre el intercambio de soluciones financieras, que facilitó un intercambio binacional entre México y Guatemala.
En conjunto, estas iniciativas ponen de manifiesto la creciente cooperación entre los tres países y la aplicación práctica de los compromisos establecidos mediante la Declaración de Calakmul.
El desarrollo de capacidades ha sido otro ámbito importante de cooperación durante el primer año de funcionamiento del Corredor.
El personal técnico de las instituciones de áreas protegidas de los tres países se ha beneficiado del apoyo del Programa Selva Maya, Fase II, que aúna los esfuerzos de la Comisión Centroamericana de Medio Ambiente y Desarrollo (CCAD), el Consejo Nacional de Áreas Protegidas de Guatemala (CONAP), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas de México (CONANP), el Departamento Forestal de Belice y la Cooperación Alemana al Desarrollo (GIZ).
En 2025 se celebró un curso regional sobre formación de pilotos de drones y aplicaciones básicas de los drones en las áreas protegidas de la Selva Maya en la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an y en la Estación de Campo de Santa Teresa, en Quintana Roo (México). La formación reforzó los conocimientos y las habilidades del personal de las áreas protegidas en el uso de drones para la conservación, el seguimiento y la protección de los paisajes bioculturales de la región. Asimismo, promovió el establecimiento de una red de colaboración técnica e intercambio de conocimientos que conecta a los pilotos de drones que trabajan en áreas protegidas de Belice, Guatemala y México.
Del mismo modo, se celebró en Chetumal, Quintana Roo, un curso de formación centrado en reforzar la respuesta ante los incendios forestales en la Selva Maya. Personal de protección medioambiental y de lucha contra incendios forestales de Guatemala y México participó en el Curso de Instructores-Facilitadores M-410, lo que les permitió reforzar su capacidad para impartir formación eficaz al personal de lucha contra incendios forestales mediante metodologías de formación para adultos y un enfoque de “formación de formadores”.
La colaboración regional también se ha extendido al ámbito de la comunicación. El taller virtual “Comunicación desde el terreno para la conservación” reforzó la capacidad del personal de campo para desarrollar contenidos de conservación eficaces destinados a las redes sociales y otras plataformas de comunicación.
El taller, compuesto por tres sesiones, reunió a miembros del grupo de trabajo trinacional de comunicaciones de la Selva Maya, entre los que se encontraban representantes de Belice, Guatemala y México, así como socios estratégicos. La iniciativa contó con el apoyo de la UICN-KFW México, Centroamérica y el Caribe, además del respaldo de la GIZ, cuyo continuo apoyo técnico ha sido fundamental para fortalecer la cooperación regional y el intercambio de conocimientos.
Uno de los momentos más destacados de la conmemoración fue la entrega del Premio al Mérito en la Conservación de la Gran Selva Maya, que reconoce la contribución excepcional a la conservación de la Gran Selva Maya y al fomento de la cooperación regional.
Los primeros galardonados con el Premio al Mérito en la Conservación de la Gran Selva Maya son:
México
Lynda Mary Florey Nicholls de Folan, ha dedicado gran parte de su vida profesional al estudio, investigación y conservación del patrimonio arqueológico y biocultural de la Gran Selva Maya. Su labor científica se desarrolló en colaboración con su esposo el Dr. William Joseph Folan Higgins, proporcionando información fundamental para sustentar la creación de la Reserva de la Biosfera de Calakmul en 1989. Uno de los antecedentes más importantes para la conservación del actual Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya.
Guatemala:
Jorge Sosa, socio fundador de la concesión AFISAP y accionista que ocupó el cargo de primer presidente de desarrollo empresarial en FORESCOM, Petén, Guatemala.
Belice
Programme for Belize (PfB), una organización no gubernamental sin ánimo de lucro de Belice. En virtud de un memorando de entendimiento con el Gobierno de Belice, PfB gestiona el Área de Conservación y Gestión del Río Bravo, creada en 1989.
El premio reconoce el importante papel de las personas y organizaciones cuyo liderazgo, dedicación y esfuerzos sostenidos han contribuido a la conservación y la gestión sostenible de la Gran Selva Maya.
“El primer aniversario de la Declaración del Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya marca un hito histórico que refuerza la integración entre Guatemala, México y Belice, que juntos forman una región dinámica, interconectada y compartida. La declaración de los tres presidentes representa un compromiso político de alto nivel, que ha permitido emprender acciones para garantizar su conservación y promover un desarrollo sostenible que trascienda las fronteras”, Igor De la Roca, secretario ejecutivo del CONAP.
Por su parte, Pedro Álvarez Icaza Longoria, titular de la Conanp, al enviar un saludo de la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, indicó que la Gran Selva Maya es uno de los patrimonios naturales y culturales más extraordinarios de nuestra región, “porque la Declaración de Calakmul no fue concebida como un punto de llegada. Es un punto de partida. Es la expresión de una voluntad política que durante este primer año hemos comenzado a convertir en cooperación, coordinación institucional y gobernanza”.
Nuestras instituciones, añadió el titular de la Conanp, son las que trabajan diariamente con las comunidades y las que hacen posible que los compromisos asumidos por nuestros gobiernos tengan una expresión concreta en el territorio. Por ello, este primer aniversario también debe ser un reconocimiento al trabajo realizado por el Departamento Forestal de Belize, el Consejo Nacional de Áreas Protegidas de Guatemala y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas.
El primer año del Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya, ha puesto de manifiesto el valor de la cooperación entre Belice, Guatemala y México, así como la importancia de traducir los compromisos políticos compartidos en acciones concretas.
Los tres países reafirman su compromiso de reforzar la cooperación trinacional para la conservación, la restauración y la gestión sostenible de la Gran Selva Maya, al tiempo que apoyan el bienestar, los medios de vida, el patrimonio cultural y el desarrollo sostenible de las personas que dependen de este extraordinario paisaje.
La Gran Selva Maya es un patrimonio natural y cultural compartido. Su conservación es una responsabilidad compartida.
Y su futuro depende de la acción conjunta, la cooperación sostenida y un compromiso común más allá de las fronteras.
Belice, Guatemala y México, unidos por la conservación.
Belice, Guatemala y México conmemoran el primer aniversario del Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya
Belice, Guatemala y México han conmemorado hoy el primer aniversario del Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya (CBGSM) con un acto conmemorativo celebrado en la Reserva Arqueológica de Caracol, en Belice.
La conmemoración del Día de la Gran Selva Maya reunió a representantes de los tres países, organizaciones conservacionistas, socios para el desarrollo y otras partes interesadas, con el fin de celebrar un año de cooperación regional reforzada y reafirmar su compromiso común con la conservación de la Gran Selva Maya y su rico patrimonio natural y biocultural.
El 15 de agosto de 2025, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, y el primer ministro de Belice, John Antonio Briceño, firmaron la Declaración de Calakmul, un documento rector que reconocía y respaldaba la creación del CBGSM, promoviendo así un modelo integral para la conservación del patrimonio natural, ecológico y biocultural Gran Selva Maya.
El Corredor Biocultural Gran Selva Maya es uno de los paisajes de bosque tropical más importantes que quedan en Mesoamérica. El Corredor abarca 50 áreas protegidas repartidas entre Belice, Guatemala y México, incluidas 11 áreas protegidas en Belice, 27 en Guatemala y 12 en México.
Entre estas áreas protegidas del Corredor se encuentran la Reserva de la Biosfera de Calakmul y el Área de Protección de Flora y Fauna de Balam Kú, en México; el Parque Nacional Mirador-Río Azul y el Biotopo de Dos Lagunas, en Guatemala; y el Área de Conservación y Gestión del Río Bravo y el Parque Nacional de Aguas Turbias, en Belice, entre otras.
La Declaración de Calakmul marcó el inicio de un proceso de confianza y trabajo conjunto entre las autoridades de áreas protegidas de los tres países, y en el marco de la declaración que es un instrumento histórico el cual establece el Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya se han desarrollado diversas acciones como:
Asimismo, a lo largo del último año, Belice, Guatemala y México han impulsado una serie de iniciativas en apoyo de los objetivos del Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya, entre estas iniciativas se incluyen la cooperación en materia de gestión de incendios forestales, restauración ecológica, agrobiodiversidad, desarrollo de capacidades, comunicaciones, intercambios técnicos y el intercambio de conocimientos y buenas prácticas.
Entre las iniciativas emprendidas se encuentra el Programa Intercultural de Gestión de Incendios forestales, puesto en marcha en áreas protegidas del Corredor en Tenosique, Tabasco, que integra los conocimientos tradicionales con enfoques técnicos para la gestión de incendios.
Los intercambios regionales también han facilitado el intercambio de experiencias y mejores prácticas, incluido un encuentro en Oaxaca centrado en la implementación de los programas PROCODES y PROREST, así como en su posible aplicación y adaptación en Belice y Guatemala.
La Primera Feria Nacional de Agrobiodiversidad, realizada en México, también reunió a representantes de Guatemala y Belice, proporcionando una plataforma para destacar la importancia de la agrobiodiversidad y los conocimientos tradicionales en la gestión sostenible de la Gran Selva Maya.
Entre otras iniciativas regionales figuran un intercambio de experiencias sobre la restauración de paisajes forestales y la restauración ecológica de la Gran Selva Maya, en el que participaron Guatemala y México en el departamento de Petén; el Taller Trinacional para Autoridades del Consejo de Autoridades de Áreas Protegidas (CBGSM), celebrado en la localidad de Placencia y en la Reserva Forestal de Mountain Pine Ridge, en Belice; y un taller sobre el intercambio de soluciones financieras, que facilitó un intercambio binacional entre México y Guatemala.
En conjunto, estas iniciativas ponen de manifiesto la creciente cooperación entre los tres países y la aplicación práctica de los compromisos establecidos mediante la Declaración de Calakmul.
El desarrollo de capacidades ha sido otro ámbito importante de cooperación durante el primer año de funcionamiento del Corredor.
El personal técnico de las instituciones de áreas protegidas de los tres países se ha beneficiado del apoyo del Programa Selva Maya, Fase II, que aúna los esfuerzos de la Comisión Centroamericana de Medio Ambiente y Desarrollo (CCAD), el Consejo Nacional de Áreas Protegidas de Guatemala (CONAP), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas de México (CONANP), el Departamento Forestal de Belice y la Cooperación Alemana al Desarrollo (GIZ).
En 2025 se celebró un curso regional sobre formación de pilotos de drones y aplicaciones básicas de los drones en las áreas protegidas de la Selva Maya en la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an y en la Estación de Campo de Santa Teresa, en Quintana Roo (México). La formación reforzó los conocimientos y las habilidades del personal de las áreas protegidas en el uso de drones para la conservación, el seguimiento y la protección de los paisajes bioculturales de la región. Asimismo, promovió el establecimiento de una red de colaboración técnica e intercambio de conocimientos que conecta a los pilotos de drones que trabajan en áreas protegidas de Belice, Guatemala y México.
Del mismo modo, se celebró en Chetumal, Quintana Roo, un curso de formación centrado en reforzar la respuesta ante los incendios forestales en la Selva Maya. Personal de protección medioambiental y de lucha contra incendios forestales de Guatemala y México participó en el Curso de Instructores-Facilitadores M-410, lo que les permitió reforzar su capacidad para impartir formación eficaz al personal de lucha contra incendios forestales mediante metodologías de formación para adultos y un enfoque de “formación de formadores”.
La colaboración regional también se ha extendido al ámbito de la comunicación. El taller virtual “Comunicación desde el terreno para la conservación” reforzó la capacidad del personal de campo para desarrollar contenidos de conservación eficaces destinados a las redes sociales y otras plataformas de comunicación.
El taller, compuesto por tres sesiones, reunió a miembros del grupo de trabajo trinacional de comunicaciones de la Selva Maya, entre los que se encontraban representantes de Belice, Guatemala y México, así como socios estratégicos. La iniciativa contó con el apoyo de la UICN-KFW México, Centroamérica y el Caribe, además del respaldo de la GIZ, cuyo continuo apoyo técnico ha sido fundamental para fortalecer la cooperación regional y el intercambio de conocimientos.
Uno de los momentos más destacados de la conmemoración fue la entrega del Premio al Mérito en la Conservación de la Gran Selva Maya, que reconoce la contribución excepcional a la conservación de la Gran Selva Maya y al fomento de la cooperación regional.
Los primeros galardonados con el Premio al Mérito en la Conservación de la Gran Selva Maya son:
Lynda Mary Florey Nicholls de Folan, ha dedicado gran parte de su vida profesional al estudio, investigación y conservación del patrimonio arqueológico y biocultural de la Gran Selva Maya. Su labor científica se desarrolló en colaboración con su esposo el Dr. William Joseph Folan Higgins, proporcionando información fundamental para sustentar la creación de la Reserva de la Biosfera de Calakmul en 1989. Uno de los antecedentes más importantes para la conservación del actual Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya.
Jorge Sosa, socio fundador de la concesión AFISAP y accionista que ocupó el cargo de primer presidente de desarrollo empresarial en FORESCOM, Petén, Guatemala.
Programme for Belize (PfB), una organización no gubernamental sin ánimo de lucro de Belice. En virtud de un memorando de entendimiento con el Gobierno de Belice, PfB gestiona el Área de Conservación y Gestión del Río Bravo, creada en 1989.
El premio reconoce el importante papel de las personas y organizaciones cuyo liderazgo, dedicación y esfuerzos sostenidos han contribuido a la conservación y la gestión sostenible de la Gran Selva Maya.
“El primer aniversario de la Declaración del Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya marca un hito histórico que refuerza la integración entre Guatemala, México y Belice, que juntos forman una región dinámica, interconectada y compartida. La declaración de los tres presidentes representa un compromiso político de alto nivel, que ha permitido emprender acciones para garantizar su conservación y promover un desarrollo sostenible que trascienda las fronteras”, Igor De la Roca, secretario ejecutivo del CONAP.
Por su parte, Pedro Álvarez Icaza Longoria, titular de la Conanp, al enviar un saludo de la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, indicó que la Gran Selva Maya es uno de los patrimonios naturales y culturales más extraordinarios de nuestra región, “porque la Declaración de Calakmul no fue concebida como un punto de llegada. Es un punto de partida. Es la expresión de una voluntad política que durante este primer año hemos comenzado a convertir en cooperación, coordinación institucional y gobernanza”.
Nuestras instituciones, añadió el titular de la Conanp, son las que trabajan diariamente con las comunidades y las que hacen posible que los compromisos asumidos por nuestros gobiernos tengan una expresión concreta en el territorio. Por ello, este primer aniversario también debe ser un reconocimiento al trabajo realizado por el Departamento Forestal de Belize, el Consejo Nacional de Áreas Protegidas de Guatemala y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas.
El primer año del Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya, ha puesto de manifiesto el valor de la cooperación entre Belice, Guatemala y México, así como la importancia de traducir los compromisos políticos compartidos en acciones concretas.
Los tres países reafirman su compromiso de reforzar la cooperación trinacional para la conservación, la restauración y la gestión sostenible de la Gran Selva Maya, al tiempo que apoyan el bienestar, los medios de vida, el patrimonio cultural y el desarrollo sostenible de las personas que dependen de este extraordinario paisaje.
La Gran Selva Maya es un patrimonio natural y cultural compartido. Su conservación es una responsabilidad compartida.
Y su futuro depende de la acción conjunta, la cooperación sostenida y un compromiso común más allá de las fronteras.
Belice, Guatemala y México, unidos por la conservación.
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