Guatemala avanza en sus compromisos de mitigación del cambio climático mediante la implementación del Programa de Reducción de Emisiones (PRE), que reconoce el papel fundamental de los bosques y de las áreas protegidas del Sistema Guatemalteco de Áreas Protegidas (SIGAP) en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y en la provisión de bienes y servicios ecosistémicos esenciales para el país.
Las áreas protegidas administradas y resguardadas por el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) cumplen una función estratégica en la conservación de la biodiversidad, la regulación del clima, la protección de fuentes de agua, la conservación de suelos y el mantenimiento de medios de vida para las comunidades. Estos beneficios conocidos como bienes y servicios ecosistémicos contribuyen de manera directa al bienestar social, ambiental y económico de Guatemala.
En el marco del Programa de Reducción de Emisiones se efectuó el pago por resultados correspondientes al primer informe de monitoreo del año 2020 de los dos proyectos tempranos REDD+, Guatecarbon, a cargo de concesiones forestales de la Reserva de Biosfera Maya y el proyecto Lacandón Bosques para la vida, a cargo de cooperativas en el Parque Nacional Sierra del Lacandón, así también se ha realizado el pago a 10 proyectos Modelos de Manejo del SIGAP que se encuentran en áreas protegidas estatales, áreas privadas y municipales; de esta manera se reconocieron las reducciones verificadas de emisiones logradas gracias a la conservación y manejo sostenible de los bosques durante el año 2020.
Este pago es un avance significativo en los mecanismos de financiamiento climático basados en resultados, alineados con los esfuerzos nacionales de conservación forestal, gestión y protección de la biodiversidad, lo que representa un hito de país.
Es importante destacar que varias de las áreas protegidas del SIGAP no han sido históricamente sujetas a incentivos forestales, debido a su condición de áreas estatales bajo resguardo del CONAP y, a través del Programa de Reducción de Emisiones estas áreas protegidas reciben por primera vez un reconocimiento tangible por su contribución a la mitigación del cambio climático, fortaleciendo su gestión a largo plazo y su sostenibilidad financiera.
El CONAP reafirma su compromiso con la conservación del patrimonio natural de Guatemala implementando mecanismos innovadores que valoran el aporte de los bosques y de las áreas protegidas en la lucha contra el cambio climático, promoviendo una gestión responsable, transparente y orientada a resultados.
Guatemala avanza en sus compromisos de mitigación del cambio climático mediante la implementación del Programa de Reducción de Emisiones (PRE), que reconoce el papel fundamental de los bosques y de las áreas protegidas del Sistema Guatemalteco de Áreas Protegidas (SIGAP) en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y en la provisión de bienes y servicios ecosistémicos esenciales para el país.
Las áreas protegidas administradas y resguardadas por el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) cumplen una función estratégica en la conservación de la biodiversidad, la regulación del clima, la protección de fuentes de agua, la conservación de suelos y el mantenimiento de medios de vida para las comunidades. Estos beneficios conocidos como bienes y servicios ecosistémicos contribuyen de manera directa al bienestar social, ambiental y económico de Guatemala.
En el marco del Programa de Reducción de Emisiones se efectuó el pago por resultados correspondientes al primer informe de monitoreo del año 2020 de los dos proyectos tempranos REDD+, Guatecarbon, a cargo de concesiones forestales de la Reserva de Biosfera Maya y el proyecto Lacandón Bosques para la vida, a cargo de cooperativas en el Parque Nacional Sierra del Lacandón, así también se ha realizado el pago a 10 proyectos Modelos de Manejo del SIGAP que se encuentran en áreas protegidas estatales, áreas privadas y municipales; de esta manera se reconocieron las reducciones verificadas de emisiones logradas gracias a la conservación y manejo sostenible de los bosques durante el año 2020.
Este pago es un avance significativo en los mecanismos de financiamiento climático basados en resultados, alineados con los esfuerzos nacionales de conservación forestal, gestión y protección de la biodiversidad, lo que representa un hito de país.
Es importante destacar que varias de las áreas protegidas del SIGAP no han sido históricamente sujetas a incentivos forestales, debido a su condición de áreas estatales bajo resguardo del CONAP y, a través del Programa de Reducción de Emisiones estas áreas protegidas reciben por primera vez un reconocimiento tangible por su contribución a la mitigación del cambio climático, fortaleciendo su gestión a largo plazo y su sostenibilidad financiera.
El CONAP reafirma su compromiso con la conservación del patrimonio natural de Guatemala implementando mecanismos innovadores que valoran el aporte de los bosques y de las áreas protegidas en la lucha contra el cambio climático, promoviendo una gestión responsable, transparente y orientada a resultados.
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